Como comprendería más tarde, en términos generales, la variedad de los rasgos visibles de los seres humanos es muy limitada en la naturaleza, tan solo la esencia interior de la personalidad es insustituible. No obstante, tanto en el pasado como en el futuro o en el presente he conocido a muchas personas perfectamente sustituibles.
Vladímir Voinóvich: Moscú 2042