Es profesor, y escritor de domingo. Hay semanas en que trabaja la mayor cantidad de tiempo posible, a un ritmo obsesivo, como si tuviera enfrente un plazo que cumplir. Es lo que él llama temporada alta. Lo normal, en todo caso, en temporada baja, es que postergue sus ambiciones literarias para los domingos, así como otros hombres destinan los domingos a la jardinería o a la carpintería o al alcoholismo.
Alejandro Zambra: "La vida privada se los árboles"