Si vuelve la vista atrás y recuerda su propia educación, estoy seguro de que no serán las horas plenas, intensas e instructivas en que hizo novillos lo que lamente, sino, más bien, algunos ratos tediosos de duermevela en clase. (...) Baste con esto: si un muchacho no aprende en la calle es porque no tiene aptitudes para aprender.
Robert Louis Stevenson (En defensa de los ociosos)