y dijeron al unísono dios mío el mundo se acaba
tú te habías planchado el pelo
y venías a pasar la noche a mi casa
llovía recuerdo todavía
tus pies torpes haciendo chop chop
en las baldosas rotas del patio
recuerdo mi salón en silencio
mi sofá de rayas de colores te recuerdo
sentada en la hendidura del cojín
derramando agua y riéndote al limpiar
no se sabía si era la inflación o el odio
la cota de nieve o el IBEX 35
alguna de esas cosas
de las que hablan siempre los adultos
se decía en la radio queridos oyentes queridos
oyentes yo les aseguro que esta noche
el mundo va a caerse a golpearse y hacer boom
no sabemos muy bien qué está pasando tendrán
que explicarlo los expertos dos siglos más tarde
cuando de entre las cenizas nucleares
resurja un grupo de entendidos
que nos vea en el salón de mi casa
cara a cara mientras todo se rompía
el momento cumbre de la sociedad occidental
son dos niñas adolescentes que se miran
tú de aquellas ya eras lista me pregunto
si sospechabas que la construcción de las pirámides
la crucifixión de cristo los atentados terroristas
la invención de la rueda del teléfono móvil
la lista completa de presidentes reyes y empresarios
eran anecdóticos si ya sabías
que la historia completa de la humanidad
había sido el contexto la precuela el ruido de fondo
de que aquella noche que todos recuerdan
tú te plancharas el pelo decidieras
poner los dedos sobre el timbre de mi casa
y llamaras a la puerta
Elisa Fernández Guzmán (Después del pop, 2025)