Buscador



Leer una entrada al azar
Mostrando entradas con la etiqueta PLA Josep. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PLA Josep. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2019

Un hombre que después de los cuarenta años todavía lee novelas es un puto cretino.

Josep Pla

sábado, 6 de octubre de 2018

La adolescencia es la época más triste y carencial de la vida porque es el período de las ilusiones continuas sin tener ningún medio para realizarlas y, por tanto, sometidas a seguidas, pequeñas o grandes catástrofes.
Josep Pla

domingo, 9 de septiembre de 2018

CUADERNO DEL DOMINGO

Los domingos por la mañana en Palafrugell todo parecía más claro. Y eso, que era verdad el año 1912, aún lo es ahora.

Había vendedores de ropa, de platos y ollas y ferretería, de quincalla, de horquillas y cucharas de madera, de cántaros y pozales, que se instalaban a cielo abierto en la calle Caballeros. El centro, los domingos por la mañana, era entonces la calle Caballeros; ahora todo se ha desplazado a la Plaza Nueva. A veces, a los vendedores ambulantes, se les añadía un charlatán o un sacamuelas de la vieja escuela, feroz y malcarado. El trapero Salat, el ojo lleno de vino y la boca un poco torcida, vendía papeles y libros al peso. A la entrada de la calle, delante de casa Mon, había un rótulo: «Loza y cristal, cuadros y espejos, de Epifanio Pascual». A mitad de la calle, el Barberillo tenía aquel otro: «Se sacan muelas y se aplican sanguijuelas».

Josep Pla (1897-1981): El meu poble

Els diumenges al matí a Palafrugell tot semblava més clar. I això, que era veritat l’any 1912, encara ho és ara.

Hi havia marxants de robes, de plats i olles i ferreteria, de quincalleria, de forquilles i culleres de fusta, de càntirs i galledes, que paraven a ple vent, al carrer de Cavallers. El centre, els diumenges al matí, era al carrer de Cavallers; ara tot s’ha desplaçat a Plaça Nova. De vegades, als marxants ambulants, s’hi afegia un xarlatà o un arrencaqueixals de la vella escola, ferotge i malcarat. El drapaire Salat, l’ull ple de vi i la boca una mica torta, venia papers i llibres vells a pes. A l’entrada del carrer, davant de can Mon, hi havia aquell rètol: «Loza y cristal, cuadros y espejos, de Epifanio Pascual». A mig carrer, el Barberillo hi tenia aquell altre: «Se sacan muelas y se aplican sanguijuelas».

Entradas destacadas del mes

Entradas destacadas de año

Entradas más populares