Al igual que los ceros, los empleados de Yumimoto sólo adquirían algún valor cuando se situaba cerca de otras cifras. Todos menos yo, que ni siquiera alcanzaba la categoría de cero.
Amélie Nothomb: Estupor y temblores (1999)
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.