La palabra es el arma con que congelan la guerra. Incluso cuando están discutiendo cómo hay que hacer las guerra, mientras tanto no las están haciendo; y esta es, también, una manera de salvarse. Todos ellos son condenados a muerte, y están haciendo que su último cigarrillo dure una eternidad. Y se lo fuman con las palabras.
Alessandro Baricco
(a propósito de la Ilíada)