Lo cotidiano, banal por esencia, adquiere un valor positivo si las insignificancias de que está formado se transforman en ritos a los que se dota de significación sentimental. (...) La ritualización otorga su valor de dicha al acontecimiento destinado a convertirse en recuerdo.
Anne Martin-Fugier: "Los ritos de la vida privada burguesa"
(Historia de la vida privada IV)