Y lo contemplaba con el ojo tierno del criador que acierta a conjugar la bondad para con el animal y la esperanza de verlo asado, en un mismo impulso de ánimo.
Italo Calvino: "Marcovaldo. El conejo venenoso"
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.