UN HOMBRE ECHA A CORRER. Repentina, inexplicablemente: un hombre echa a correr por la avenida abarrotada de gente. Sabe algo que los demás no saben y la multitud, inquieta, se pregunta si esa noticia, ¿aquel peligro?, le afecta también. Tal vez. Tal vez todos deberíamos echar a correr. Una multitud corriendo en desbandada.
Es la guerra.
Pereulok
(Mayo 2001)
(Mayo 2001)