Buscador



Leer una entrada al azar

lunes, 1 de agosto de 2011

Supervivencia en curso


Como un salmo anterior al sacrificio,
se ha detenido el día
entre el musgo y el oro del boscaje.

Luz de agosto. Transparencia el espacio
que el resplandor devora.
La claridad, al fondo, consume al descender
las últimas señales del verano:
los destellos de cobre,
el aliento de raíces resecas.

¿A qué invocar clemencia?
¿A qué soñar palabras como llaves o espejos,
palabras para entrar en los sueños a ciegas,
espejos donde observas
la azarosa sintaxis de los cuerpos
sin sangre ya, sin vida, apenas huellas
del deseo abolido?

Más allá del sentido,
en el hueco vacío de la danza
se insinúa, al trasluz, lo inesperado.

Escucha entre los pliegues del silencio,
ecos de la memoria,
luz mental más que luz,
como el cuervo afianza su vuelo en la caída
al tiempo que en el polvo la rosa se desnuda.

No hay abismo ni altura: son sinónimos.
Hechizo de palabra sin edad
que el tiempo agonizante nos susurra al oído.

Inmersos en la fuga irreversible,
en sus ruinas grávidas,
es visible aún la vida, subsistiendo.




Manuel Neila (Cáceres, 1950): Las palabras y los días

Entradas destacadas del mes

Entradas destacadas de año

Entradas más populares