Persiste el rechazo autodefensivo de aceptar la idea de una catástrofe histórica. Por temor a mezclarnos con los enemigos del comunismo, continuamos, desde hace ya demasiados años, sin redefinir el comunismo, rechazando su historia. Preferimos nuestras propias esperanzas a la verdad. Engañamos a los más jóvenes porque seguimos haciéndonos ilusiones.
Franco Fortini