de qué modo llegamos a ser sólo el espacio,
donde todo es culminante cumplimiento.
Alza los ojos y ve qué luminosamente falta
la opacidad doliente, gris y vana
de nuestra lucha,
qué ausencia nos exime en lo muy alto,
de dar sombra en el mundo, y nos olvida,
y cómo fiesta y dolor coinciden, exaltados
en esta intensa perfección de luz,
que tantas veces contemplamos juntos,
de tanta amada claridad, caídos.
César Mermet