Para Luis García Montero
Allí estaba yo,
un domingo de abril por la mañana,
en un bar de la Gran Vía,
con un café y un libro
—que no me hizo falta ni tocar—
sobre la mesa,
abstraído
en la contemplación
del pequeño ajetreo
con el que se ponía otra vez
la vida en marcha,
viviendo
un momento cotidiano
pero único,
de esos
que pasan siempre desapercibidos
y que luego al recordarlos
resulta que eran la felicidad.
Karmelo C. Iribarren: Un lugar difícil, 2019