Dice el espejo:
qué desgracia la mía,
tantos que me miran
y ninguno quiere verme.
qué desgracia la mía,
tantos que me miran
y ninguno quiere verme.
Murid Barguti
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.