¡Qué corta es la vida!
Enamórate,
querida doncella,
antes de que el rojo
de tus labios se desvanezca
y antes de que
tu pasión se enfríe,
ya que no habrá
un mañana.
¡Qué corta es la vida!
Enamórate,
querida doncella,
antes de que
el color negro de tu pelo
y antes de que
se apague el fuego
de tu corazón,
ya que este día
no volverá jamás.
(Canción japonesa, en "Vivir" de Akira Kurosawa, 1952)