Quienes no conocen a los niños tienden a tratarlos como piezas de museo que hay que preservar en urnas y admirar desde lejos, sin tocarlos ni exponerlos a la intemperie, pero que los que se atreven a oler su aliento saben que los niños absorben sin mella males que los adultos no soportan. Somos nosotros, los mayores, quienes tenemos miedo, porque el miedo auténtico sólo procede de la experiencia.
Sergio del Molino: La piel (2020)