Todos nosotros tenemos a veces días buenos y días malos. Cada uno de nosotros, incluido el buen Dios. En uno de esos días muy buenos, creó el colibrí y el maravilloso arco iris y las albondiguillas de Salzburgo. En uno malo realizó las chapuzas más terribles: el rinoceronte, por ejemplo, el bicho más feo y más inútil que se pueda imaginar; o Al Capone, que no es necesariamente un tipejo al que se le concedería la mano de una hija.
Videodrome, Radio 3