Cecilio Robles era un hombre de treinta y siete años que aparentaba cuarenta y hubiera deseado detenerse en treinta y cinco. En suma, un hombre descentrado por dentro y por fuera.
Miguel Delibes: Mi idolatrado hijo Sisí.
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.