(...)
Qué domingos aburridos!
¡Qué avenidas, qué paseos!
¡Qué caras tontas y tristes!
¡Qué hostilidades, qué gestos!
Y esto es lo mejor del mundo,
la crema del universo.
¡Cómo será lo demás
cuando esto es tan chapucero!
Yo recuerdo con horror
los largos domingos negros
que he consumido vagando
sin encontrar un pequeño
aliciente para ver
de matar un poco el tiempo.
Pío Baroja: "Domingo negro" (Canciones del suburbio)