No hay remedio, no hay nada que hacer...
¡siempre llueve los domingos! Los domingos trabajo hasta la una, ¿y
adónde puedo ir? Me aburre el cine, me quedo atrapado en casa. (...) ¡Pero mira cuánta agua! No
hay remedio: todos los domingos llueve...
El ladrón de bicicletas (1948). Dir. Vittorio De Sica