Repasar el periódico cada mañana, el ejemplar de papel de toda la vida, sección a sección, (...), constituía una de sus grandes experiencias diarias. (...) El papel ofrecía la reflexión de fondo, el contacto táctil, el tamaño acogedor, la visión jerarquizada de conjunto. Su rito diario. El momento más relajante del día.
Juan Trejo: La otra parte del mundo