Mi madre planchaba cada día. Pero sólo tenía cuatro o cinco canciones para plancha. Una de ellas era "Que será, será". Mi madre iba tarareando con nanas y lalas hasta que llegaba el estribillo y entonces, a veces resignada y otras veces más optimista cantaba: Qué será.será. (...)
A mí esa canción me irritaba demasiado cuando era niño. Especialmente todas las zonas oscuras, las partes sin letra porque mi madre no sabía qué decía esa letra en inglés. (...)
Una tarde de domingo de finales de los ochenta estaba viendo la televisión con mis padres cuando una rubia muy guapa con un vestido rarísimo cantó la canción. En la película la gente hablaba en castellano, así que lo normal hubiera sido que cuando la rubia cantara qué será, será lo hiciera en español y yo por fin descubriera el secreto. Y una mierda. Cuando cantó la canción, por alguna razón lo hizo en inglés, y yo me quedé sin saber lo que será, será. La película la miré en el periódico, se llamaba "El hombre que sabía demasiado". Pero que seguía sin saber qué narices será.
Miqui Otero: Rayos