En todo ataque, por deshonesto que sea, hay siempre cierta cantidad de verdad... Yo he aprendido más de los ataques que de los elogios. Aun en lo más despiadado hay un toque de plausibilidad. Siempre hay algo embarazoso en los elogios incondicionales. Uno sabe, en el fondo de su corazón, que no se los merece.
Henry Louis Mencken