En las pantallas de plasma, la luz se crea por la excitación de sustancias fosforescentes mediante una descarga, pero, cuando los gases de neón y xenón no actúan, dichas sustancias permanecen a oscuras, condenadas por el botón rojo del off. Es entonces cuando nos revelan su verdadera naturaleza, porque lo más inquietante de las pantallas que habitan estos paisajes es la simulación que producen cuando están apagadas. Encierran una melancolía similar a las tardes de domingo con aire de fin de fiesta.
Joana Bonet: " Generación paréntesis (Radiografía de un tiempo cambiante)".