Las monjas adoran a su Dios que no existe
mientras el Papa aprieta el gatillo
y dice 'Dios no existe'
es una imaginación de la Iglesia
que está muriendo poco a poco;
los ateos lloran al pie de una estatua.
Y el mundo dice 'Dios no existe'
es una imaginación del Papa
mientras los ateos
lloran y lloran por su belleza perdida
y Dios ya no existe
está llorando en el infierno.
Esta es la estatua entera de la nada.
Leopoldo María Panero