El dios newtoniano -el dios que creó el universo semejante a un reloj, le dio cuerda y se retiró- ha muerto hace mucho tiempo. Eso es lo que quiso decir Nietzsche y ése es el Dios del cual se habla.
Quien busque en torno a sí una imagen simulada de la divinidad de tipo newtoniano, bien podría sentirse defraudado. La frase “Dios ha muerto” se aplica adecuada, correcta, válidamente, al universo newtoniano, que ha muerto. La regla fundamental de ese universo, sobre la cual esta construida una parte tan importante de nuestro mundo occidental, se ha esfumado.
Marshall McLuhan, El medio es el masaje 1967