En verano de 1947 se produjo en mi vida un gran suceso. Por primera vez fui al mar en mi bicicleta Orbea cuando apenas alcanzaba los pedales. Aquel domingo de julio atravesé la carretera de Nules sombreada por un túnel de plátanos en cuyos troncos estaban estampilladas las siluetas de Franco con el yugo y las flechas. (...)
(...) Un domingo de aquel verano de 1947, mientras en misa mayor alzaban a Dios, se oyeron tiros en el monte y en la refriega cayó muerto uno de aquellos mendigos que era un maqui, según decían. Fue aquel verano en que el toro Islero también mató a Manolete y yo leí "El corsario negro", de Salgari.
Manuel Vicent: "Verano de 1947: Unos pantalones bombachos y una bicicleta"
El País 17/07/2011
El País 17/07/2011