La ciudad de México es un sitio vital de redescubrimiento. Me hace considerar la posibilidad de que vivir en una bipolaridad cultural puede ser algo bueno. Es la lección esencial de la ciudad. Mi identidad puede seguir siendo una cuestión sin resolver. Y de ser así, existe la posibilidad de que yo camine en dos mundos a la vez. Y si puedo caminar en dos mundos a la vez, puedo hacerlo en tres, cuatro, o cuarenta. El viaje, la búsqueda es en sí misma el punto de llegada. El mestizaje se volvió una verdad que opera dentro de mí, dentro de todos.
Daniel Hernández, El bajón y el delirio (2011)