Cada una de las lenguas europeas es rica, sólo que su riqueza no se manifiesta sino en la descripción de su propia cultura, en la representación de su propio mundo. Sin embargo, cuando se intenta entrar en el territorio de otra cultura y describirla, la lengua desvela sus límites, su subdesarrollo, su impotencia semántica.
Ryszard Kapuściński ("Ébano")