Una tarde, Kafka me visitó, y atravesó impensadamente una pieza donde estaba recostado mi padre. Éste se despertó, y Kafka murmuró al pasar:
- Le ruego, considéreme un sueño.
- Le ruego, considéreme un sueño.
Max Brod
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.