- ¿De veras se la quiere quitar de encima?
- Sí, por favor.
- Sí, por favor.
- Nada más fácil. Haga como yo. Deje de rehuirla, no se esconda, sea amable, tierno, considerado. Hágale más caso que ella a usted. Llámela, dígale que la quiere como no ha querido nunca. Prométale que le dedicará la vida entera. Cásense.
Quim Monzó:
¿Por qué las agujas de los relojes giran en el sentido de las agujas de los relojes?
(El porqué de las cosas)