En todo el continente, el domingo es día de descanso y festividad, desde Cádiz hasta Arkhangelsk; pero en Inglaterra el domingo es el día de la nada. Está borrado del calendario, eliminado de la vida. El domingo no existe. ¿Quiere usted comer como siempre? Mejor será que compre sus provisiones el día anterior porque no hay nada a la venta. ¿Desea visitar a sus amigos? Todas las casas están cerradas, únicamente abren las iglesias a las horas de oración. ¿Desea escribir o recibir cartas? El servicio postal no funciona.
Louis Viardot (1846)