Buscador



Leer una entrada al azar

domingo, 12 de julio de 2015

CUADERNO DEL DOMINGO

Como era domingo, podía deambular lentamente por el piso en albornoz, poner a hervir el agua para el café y prepararse sin prisa para ir a la iglesia. Hasta el día siguiente no sería necesario que se diera prisa para levantarse, salir a la calle e ir al lúgubre metro, con sus olores metálicos, para realizar, apretujada, el sombrío trayecto hasta el taller de pulimento de lentes, a donde llegaría justo a tiempo para introducir su ficha en el reloj registrador.

Aquel era un día de descanso.

 Richard Yates: Una providencia especial.

Entradas destacadas del mes

Entradas destacadas de año

Entradas más populares