Lunes. No había visto pasar el domingo. Levantado demasiado tarde, acostado demasiado pronto. Un día sin. Sin ganas, sin hambre, sin sol, sin un recuerdo siquiera.
"El lector del tren de las 6.27", de Jean-Paul Didierlaurent
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.