(bodegón)
Sobre la mesa el peso del domingo, los platos,
las horas más espesas de nuestra voluntad,
los licores, el humo, la calma, los rumores.
Sobre la mesa el rastro sereno de la tarde,
que abate y uniforma, con su luz digerida,
el aire satisfecho, pesado, de la casa.
Sobre la mesa el pan a trozos que aún preside,
como un rey mutilado, su gobierno de estómagos,
su reino caluroso de lentas digestiones.
Sobre la mesa el vino amargo, con sus posos
como una tregua antigua a punto de romperse;
las moscas olfatean, se posan en los vasos.
Sobre la mesa el alma de los que ya se fueron
y parece que buscan aún desde su ausencia
las palabras, la fruta, los olores, el sueño.
Sobre la mesa, sueltos recuerdos de familia,
nostalgias y propósitos: mondas a media luz,
para que el perro pueda encontrarlas a gusto.
Sobre la mesa el pan, el vino, las palabras,
el domingo, los sueños, el humo, los rumores...
¿Y si esta mesa fuera la mesa verdadera?
Sobre la mesa el peso del domingo, los platos,
las horas más espesas de nuestra voluntad,
los licores, el humo, la calma, los rumores.
Sobre la mesa el rastro sereno de la tarde,
que abate y uniforma, con su luz digerida,
el aire satisfecho, pesado, de la casa.
Sobre la mesa el pan a trozos que aún preside,
como un rey mutilado, su gobierno de estómagos,
su reino caluroso de lentas digestiones.
Sobre la mesa el vino amargo, con sus posos
como una tregua antigua a punto de romperse;
las moscas olfatean, se posan en los vasos.
Sobre la mesa el alma de los que ya se fueron
y parece que buscan aún desde su ausencia
las palabras, la fruta, los olores, el sueño.
Sobre la mesa, sueltos recuerdos de familia,
nostalgias y propósitos: mondas a media luz,
para que el perro pueda encontrarlas a gusto.
Sobre la mesa el pan, el vino, las palabras,
el domingo, los sueños, el humo, los rumores...
¿Y si esta mesa fuera la mesa verdadera?
Vicente Gallego: "Teoría solar", 1992