Estoy asumido,
estoy censado,
estoy permitido,
y hasta bien considerado.
Pero lo que yo haga,
¿a quién le importa?
Lo que yo diga,
¿a quién le importa?
Lo que yo cuente
no cuenta nada,
ni aunque ponga
en venta mi alma.
No, lo que yo cuente no cuenta,
estoy censado,
estoy permitido,
y hasta bien considerado.
Pero lo que yo haga,
¿a quién le importa?
Lo que yo diga,
¿a quién le importa?
Lo que yo cuente
no cuenta nada,
ni aunque ponga
en venta mi alma.
No, lo que yo cuente no cuenta,
ni aunque ponga el alma en venta.
Luis Troquel/Nacho Vegas