Me recordaba la historia de "los tres manumisos", cuya historia conoce cualquier colegial. Trata de cómo tres números quedaron exentos de trabajar durante un mes a modo de ensayo. Podían hacer todo lo que quisieran y marcharse adónde les apeteciese*. Aquellos desgraciados estuvieron deambulando por las cercanías de su lugar habitual de trabajo y observando con avidez esas mismas dependencias. se quedaban parados en las plazas, efectuando durante horas enteras aquellos movimientos que a ciertas horas del día se habían convertido ya en una necesidad para su organismo: serraban y pulían en el aire, golpeaban con martillos invisibles sobre barras imaginarias... Por fin, al décimo día, no se contuvieron por más tiempo y, cogidos de la mano, se arrojaron al agua, hundiéndose más y más al son de nuestra Marcha hasta que las aguas ahogaron sus sufrimientos...
* Ocurrió hace mucho tiempo, en el siglo III depsués de la creación del las Tablas de la Ley.
Evgueni I. Zamiátin: Nosotros (1924)