Pensó, pensó, pensó, y no llegó a nada, que es lo habitual que le ocurra a los hombres del mundo cuando piensan; solo que los hombres no se dan cuenta y el elfo sí.
Fernando Pessoa: El elfo y la princesa.
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.