Cada vez estoy más convencido
de que en el momento en que nacemos
se nos asigna una cuota fija de cretinos
cuya única misión en el mundo
es esperar a cruzarse con nosotros
para amargarnos irremediablemente el día,
la semana, el mes, el año,
o tal vez -si tienen suerte-
la vida entera.
de que en el momento en que nacemos
se nos asigna una cuota fija de cretinos
cuya única misión en el mundo
es esperar a cruzarse con nosotros
para amargarnos irremediablemente el día,
la semana, el mes, el año,
o tal vez -si tienen suerte-
la vida entera.
Roger Wolfe: "La cuota"