Son los últimos días del invierno,
desapacibles.
La luz ilumina dolorosamente,
sin fuerzas
las ventanas, el corazón
las alfombras.
Y apenas ha caído lluvia en tus ojos
y en tu pelo
durante las últimas noches.
Y con tan poca cantidad de agua
recogida en el último otoño
y con tanta ausencia de luz lunar
en los labios
quizá no sea fácil -¿tú qué crees?-
que lleguen a tiempo las próximas caricias.
desapacibles.
La luz ilumina dolorosamente,
sin fuerzas
las ventanas, el corazón
las alfombras.
Y apenas ha caído lluvia en tus ojos
y en tu pelo
durante las últimas noches.
Y con tan poca cantidad de agua
recogida en el último otoño
y con tanta ausencia de luz lunar
en los labios
quizá no sea fácil -¿tú qué crees?-
que lleguen a tiempo las próximas caricias.
Javier Pérez Walias: Otrora
(Antología poética, 1988-1914), Madrid, 2014