Cierra la puerta. Cuelga el abrigo.
Deja caer la tarde tras los vidrios.
Aquí están tus libros; las sillas, la mesa
arrimada a la pared, las pálidas cortinas
que han filtrado tantas madrugadas.
La ciudad ha enmudecido de repente.
Surge la noche poco a poco, en torno
de su triste cuarto.
Quítate
la ropa, busca un válium.
Apaga la tenue luz de la bombilla
sobre otra jornada que termina.
Deja caer la tarde tras los vidrios.
Aquí están tus libros; las sillas, la mesa
arrimada a la pared, las pálidas cortinas
que han filtrado tantas madrugadas.
La ciudad ha enmudecido de repente.
Surge la noche poco a poco, en torno
de su triste cuarto.
Quítate
la ropa, busca un válium.
Apaga la tenue luz de la bombilla
sobre otra jornada que termina.
Roger Wolfe: "Diecisiete poemas", 1986