Un ruso solo vive una vida real hasta que cumple los treinta. Nos precipitamos cuando somos jóvenes: pensamos que tenemos el mundo por delante, nos lanzamos al vacío, nos llenamos la vida con lo que nos venga. Pero después de los treinta nos la llenamos de chorradas.
Anton Chejov
(en las memorias de Dmitri Shostakovich)