La música que venía del otro extremo del pasillo fue dejando más
melancolía en el ritmo lento de la tarde, una tarde de domingo,
solitaria, triste, aburrida, eterna.
Soledad Puértolas: "Recuerdos de otra persona"
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.