[Jana] había identificado su identidad personal en torno a su trabajo y a su buen gusto. Se pasaba literalmente horas en el baño acicalándose. Dedicaba enormes esfuerzos a escoger y encargar ropas elegantes y carísimas. Empleaba las tardes de domingo en seleccionar con cuidado obsesivo las prendas y los complementos que llevaria el resto de la semana.
Comentario sobre un personaje del "Diario de una buena vecina", de Doris Lessing, en el libro de César Rendueles "Capitalismo canalla"