Entonces sacas de tu maletín tu manoseada agenda y en una hoja que
la abulia de algún domingo dejó vacía comienzas a escribirle a Magaly su
primera carta de amor. La encabezas: "En el aire, diez minutos después
de haber salido", y meditas un instante cómo seguir la carta. Y te
preguntas si en realidad aquella carta tiene algún sentido. Si algo
todavía tiene sentido.
Leonardo Padura: "Los límites del amor", en "Aquello estaba
deseando ocurrir"