Una piedra del camino
me enseñó que mi destino
era rodar y rodar.
Después me dijo un arriero
que no hay que llegar primero,
Pero hay que saber llegar.
me enseñó que mi destino
era rodar y rodar.
Después me dijo un arriero
que no hay que llegar primero,
Pero hay que saber llegar.
José Alfredo Jiménez: "El Rey"