Un día pensarás:
es grato separarse del pasado,
una forma de lucidez, pues nunca
nada perderá siempre y en la separación
se aprende que la vida es el pañuelo
que el tiempo agita en unas manos.
Cambiarás de horizonte y de paisaje,
será nueva a tus ojos cada cosa
-el sol de la mañana, las caras de la gente,
los caminos, la luna y las palabras-,
mas nada habrás ganado.
Sólo hay un paraíso y un infierno.
Dejar atrás la vida conocida
de nada sirve pues contigo llevas
aquellos que es lo único
de lo que nunca puedes separarte.
es grato separarse del pasado,
una forma de lucidez, pues nunca
nada perderá siempre y en la separación
se aprende que la vida es el pañuelo
que el tiempo agita en unas manos.
Cambiarás de horizonte y de paisaje,
será nueva a tus ojos cada cosa
-el sol de la mañana, las caras de la gente,
los caminos, la luna y las palabras-,
mas nada habrás ganado.
Sólo hay un paraíso y un infierno.
Dejar atrás la vida conocida
de nada sirve pues contigo llevas
aquellos que es lo único
de lo que nunca puedes separarte.
Antonio Mansilla.