Digo que, encerrado en este hospital,
hoy lluvia, veintisiete de abril,
quieto el vivir a las seis y tristeza,
al no encontrarme los costados,
tan que grande me sobre la existencia,
que sólo viene a quedarme,
como el calor y compaña,
el claro de mi cigarro.
hoy lluvia, veintisiete de abril,
quieto el vivir a las seis y tristeza,
al no encontrarme los costados,
tan que grande me sobre la existencia,
que sólo viene a quedarme,
como el calor y compaña,
el claro de mi cigarro.
Autor desconocido
Escrito por un paciente de un psiquiátrico.
Mencionado en un artículo de José Luis Coll ("Los olvidados", Diario 16, octubre de 1984)
Escrito por un paciente de un psiquiátrico.
Mencionado en un artículo de José Luis Coll ("Los olvidados", Diario 16, octubre de 1984)