Es domingo, estoy haciendo la maleta... y me gustaría decirte
adiós dentro de mis brazos.
O colgado de tus brazos.
O nadando en el mar vegetal de tu mirada.
Te lo digo cabalgando en la electricidad, a impulsos, o sea, en
nuestra nueva poesia.
Mañana lo leerás y a lo mejor hasta te emocionarás un poco.
El sábado amaneció un día con mucho viento, supongo que para
empujar mi alma detrás de ti; el domingo cayeron algunas gotas:
me imagino que el cielo lloraba para que yo no lo hiciera.
adiós dentro de mis brazos.
O colgado de tus brazos.
O nadando en el mar vegetal de tu mirada.
Te lo digo cabalgando en la electricidad, a impulsos, o sea, en
nuestra nueva poesia.
Mañana lo leerás y a lo mejor hasta te emocionarás un poco.
El sábado amaneció un día con mucho viento, supongo que para
empujar mi alma detrás de ti; el domingo cayeron algunas gotas:
me imagino que el cielo lloraba para que yo no lo hiciera.
Eduardo Fernández (4/05/2004)